La máquina de cauterización neutra LCA-300 es un componente crucial en electrocirugía que completa el circuito eléctrico, dispersando de manera segura la corriente de alta frecuencia lejos del cuerpo del paciente para evitar quemaduras al extenderla sobre una gran superficie, a menudo usando gel conductor o almohadillas adhesivas colocadas sobre la piel. En otros contextos, como los ECG, actúa como punto de referencia (p. ej., cable del tobillo derecho) para completar el bucle eléctrico de medición, similar al cable neutro de un enchufe eléctrico.